Archivo del Autor: bellummediarum

Acerca de bellummediarum

Bellum Media, es una Agencia Interactiva de Servicios Plenos, especializada en Marketing en Buscadores (SEM y SEO), Gestión de Campañas de Enlaces Patrocinados (SEM) y posicionamiento natural en buscadores (SEO); asi como en la explotación de las nuevas posibilidades de Internet (Televisión IP, Redes Sociales, Web 2.0, etc.)

Qué es la Posición Zero en Google… y cómo conseguirla

La posición 0, posición Zero o posición cero, es el resultado  de búsqueda presentado entre los enlaces patrocinados (Adwords) y los resultados naturales. Se situa, por tanto por encima del primer resultado de la búsqueda orgánica y tiene un tamaño más grande que los otros resultados, así como un resalte porque a juicio de Google responde de manera clara y concisa a la consulta del usuario.

Image result for google position zero

¿Por qué es tan importante la posición cero?

Google ya no es lo que llamamos un motor de búsqueda, sino un motor de respuesta. Su objetivo es satisfacer al usuario dándole la respuesta que sea más apropiada y relevante para su pregunta. Es con esto en mente que crea la posición cero para indicar lo que considera la mejor respuesta a la solicitud del usuario.

Como hemos comentado en anteriores ocasiones, estar en los primeros resultados garantiza una buena visibilidad. Ante la competencia de los sitios en Internet, es importante poder posicionarse en este lugar, en gran parte presentado, para afirmar ser un líder en su campo. Este es un factor de seguridad, que aumenta significativamente la tasa de clics en un sitio.

Hay tres tipos de información que pueden salir en posición cero:

Tipo 1:Fragmentos destacados

Considerados como útiles por Google para responder al usuario, los fragmentos destacados están resaltados por el motor de búsqueda y generalmente contienen un título, una descripción general de la respuesta y la URL del sitio. Pero también pueden contener una lista inteligente, una tabla o una imagen.

Los fragmentos presentados provienen de los resultados naturales, por lo que la URL mostrada a menudo está presente dos veces en el SERP.

Varias ventajas son visibles cuando uno es capaz de colocarse en esta posición. El primero es el aumento en el tráfico orgánico, que según SearchEngineLand y Hubspot, aumenta del 100% al 500%. En los smartphones, es el único resultado que aparece por encima de la línea de flotación y, por lo tanto, el único resultado visible para el usuario sin necesidad de desplazarse, y durante una búsqueda por voz, es el sólo para ser leído. Por otro lado, existe un riesgo: si el resultado que se muestra en el SERP es bastante completo, el usuario no puede hacer clic en su URL.

Tipo 2: Tarjeta de conocimiento

Image result for knowledge card google

La tarjeta de conocimiento se extrae de Knowledge Graph, una base de conocimiento creada en su totalidad por Google. Google utiliza las etiquetas utilizadas en varios sitios web para crear una base de datos relevante y completa.

Las tarjetas de conocimiento ofrecen a los usuarios una visión general del tema que están buscando.

La URL que generalmente gana este lugar es el sitio que mejor se adapta a la búsqueda de usuarios. Las tarjetas de conocimiento parecen estar diseñadas para usuarios móviles y están determinadas por una serie de estadísticas de Google, las principales son: la autoridad de dominio, el número de enlaces entrantes, la calidad del contenido, la relevancia para la consulta en sí.
Las ventajas ? Tomemos el ejemplo de una empresa. La dirección, la información de contacto y los productos especializados se pueden mostrar en relación con los términos de búsqueda. Esto brinda a los usuarios información inmediata más rápidamente y aumentará el porcentaje de clics.

Tipo 3: Respuestas rapidas

Estas respuestas no siempre dan sus fuentes y muestran directamente la respuesta en la posición cero. Se refieren, en particular, a las preguntas sobre el clima, resultados deportivos o cálculos matemáticos.

¿Cómo conseguir esta posición cero?

Según un estudio realizado por Ahrefs, el 99,58% de las páginas en posición cero ya se encuentran en el top 10 de Google. Por otro lado, no es necesario estar en primera posición porque, según Getstat, el 70% de los sitios presentados están fuera de la primera posición orgánica.

Hay varios consejos para alcanzar esta posición

–  La mayoría de los fragmentos de código destacados se activan mediante consultas de cola larga (long tail).

–   La página que desea ubicar en la parte superior del SERP debe tener un contenido de alta calidad y la respuesta a la pregunta del usuario debe estar en las primeras líneas, preferiblemente en un párrafo corto, ya que no olvidemos que lo más importante para Google es el usuario

–  Es más probable que las preguntas se muestren primero, por lo que es interesante saber las preguntas más frecuentes que hacen los usuarios. Para ello, deberá identificarlas con herramientas como Answerthepublic, que le permitirá identificar las preguntas más frecuentes en torno a una palabra clave.

–    Manténgase en el número óptimo de palabras. Consiga que el párrafo que responde a la pregunta del usuario lo suficientemente corto como para que Google lo muestre correctamente. Según SemRush, la longitud del contenido más común es entre 40 y 50 palabras.

Contenido Premium

En resumen, para alcanzar la posición cero, basta con seguir las pautas de Google y optimizar las páginas de su sitio para responder mejor a los problemas del usuario, y especialmente para responder a su pregunta lo antes posible.

Agencia SEO

En Bellum Media. ofrecemos una completa gama de servicios para optimizar el posicionamiento de sus sitios web.  Contáctenos y le informaremos gustosamente sobre nuestros servicios.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Bellum Media, bellummedia, bminfo, buscadores

Cómo crear una campaña exitosa de video digital

videomarketing

Deja un comentario

30 abril, 2019 · 19:07

Salva tu Internet

https://ctxt.es/images/cache/800x540/nocrop/images%7Ccms-image-000017835.jpg

Los ciudadanos comunes que alguna vez se han visto envueltos en procedimientos judiciales sabrán que ante una sentencia negativa, por arbitraria o incluso despótica que les parezca, poco más puede hacer que recurrirla y cruzar los dedos. Si esto tampoco surte efecto, no queda otra que envainar la espada y lamentarse de lo injusto del resultado.

Sin embargo, esa es la justicia de andar por casa, la de la gente corriente. Los hay que cuando el árbitro pita en su contra tienen la capacidad de cambiar las normas del juego e incluso al propio árbitro. Gente que puede acercarse al árbitro, arrancarle el silbato de la boca y decirle a la cara: “usted aquí ya no pita más”. Es por esto por lo que, tras cada partido perdido por quien no admite ni una derrota, vemos cómo las leyes dan giros de 180 grados, comienzan a decir A donde decían Z y aparecen órganos administrativos sustituyendo a jueces que pitaban lo que no tenían que pitar.

Quien haya seguido de cerca la batalla legal emprendida por las empresas titulares de los derechos de propiedad intelectual verá con claridad un patrón recurrente: a cada derrota judicial sufrida por estas empresas le ha seguido una más o menos inmediata reforma legal que impedía que esto volviera a pasar en el futuro.

El trabajo de presión del lobby de la industria no solo ha permitido que se fabriquen leyes a medida de sus intereses, sino que además sus responsables vienen aireando esos logros abiertamente. Así, José Manuel Tourné, director de la recientemente extinguida Federación Antipiratería, decía a Público que en sus inicios eran conscientes de que “había que cambiar la legislación” y se congratulaba de haberlo conseguido habiendo escrito ellos “párrafos enteros” que son ahora ley “para distintas legislaciones”.

Pues bien, la aparición del artículo 13 de la Directiva de Copyright, de inminente aprobación definitiva, es un nuevo remiendo a ese traje lleno de parches a demanda en el que se ha convertido la legislación de propiedad intelectual. La razón por la que este nuevo apaño del legislador ha conseguido levantar las cejas de los cada vez más escarmentados ciudadanos es que en esta ocasión ataca a lo que se considera la esencia misma de internet.

Si internet tiene una esencia es sin duda que sus usuarios no son consumidores pasivos de contenidos como ocurre con la televisión, la prensa o la radio, sino que tienen la doble condición de productores y consumidores. Los foros, la

Si internet tiene una esencia es sin duda que sus usuarios no son consumidores pasivos de contenidos como ocurre con la televisión, la prensa o la radio, sino que tienen la doble condición de productores y consumidores. Los foros, la Wikipedia, YouTube, Tumblr, Twitch, Twitter, Facebook, Instagram y los múltiples sitios de internet que son réplicas o antecedentes de todos ellos se caracterizan precisamente porque los usuarios no solo leen, ven o escuchan sino que también son los que aportan los textos, los vídeos, las fotos y los audios. Es esa interacción libre entre usuarios la que, con las publicaciones continuas y masivas de estos, crea el contenido completo de esos sitios.

Hasta ahora el legislador europeo consideraba importante preservar ese espacio de interacción que caracteriza a internet y para protegerlo regula la situación del siguiente modo: a los intermediarios que ofrecen un servicio de alojamiento de contenidos aportados por sus usuarios (los ya dichos foros, Facebook, Instagram, etc.,) se les exime de la obligación de supervisar previamente cada uno de los millones de contenidos aportados. De lo contrario no solo supondría un sistema de moderación previo de cada contenido recibido que resulta técnicamente inviable en la práctica, sino que además acaba con la propia naturaleza del servicio, que se basa precisamente en la inmediatez de las publicaciones y en que estas son decididas por sus verdaderos emisores: los propios usuarios. Basta con imaginar un sistema de control previo y constante de los contenidos que se pretenden publicar por los usuarios en sitios como Twitter, Instagram o YouTube para entender hasta qué punto eso acabaría con lo que es esencial en todos ellos.

El control de los contenidos por parte de estos intermediarios se hace hoy en día después de ser publicados. Quien los aloja responderá legalmente por ellos si no los retira con diligencia una vez tengan conocimiento de su existencia, por ejemplo, por ser reportados por usuarios o el propio titular del derecho.

Sin embargo, ese sistema hace que internet permita que millones de usuarios se conviertan en emisores de sus propios contenidos a través de distintas plataformas, lo que no es del agrado, entre otros, de las empresas titulares de los derechos de propiedad intelectual, que prefieren un medio unidireccional como la televisión, en el que hay muchos espectadores y muy pocos emisores a los que poder pasarles la factura mensual por el uso de su repertorio.

Es precisamente ese camino el que emprende el artículo 13 de la Directiva de Copyright, cuando convierte a los intermediarios alojadores de contenidos en proveedores de contenidos y, por tanto, en responsables y emisores de cada uno de ellos. Teniendo en cuenta ese cambio de naturaleza, y por la cuenta que les trae, los servicios que tengan contenidos aportados por sus usuarios tendrán que filtrarlos y supervisarlos porque a todos los efectos será como si los hubieran seleccionado y subido ellos mismos.

Pese a que los grandes propietarios de servicios de alojamiento como YouTube se presenten ahora como defensores de la libertad de expresión con su oposición al artículo 13, el miedo que suscita esa norma surge precisamente de que todos sabemos que su actuación como empresa a la hora de decidir qué contenidos entran se regirá por la pura y simple lógica mercantil y contable, borrando o rechazando la publicación de todo lo que no le merezca el riesgo económico que supone cualquier procedimiento judicial. Contenidos que usen fragmentos de obras intelectuales pero que son completamente lícitos por ser paródicos, educativos, críticos o simplemente inocuos, quedarían fuera precisamente porque a empresas como Google tampoco les importa tu libertad de expresión, sino sus cuentas anuales, y si tienen que decidir entre tus derechos o librarse de un riesgo legal por pequeño que sea, todos sabemos lo que será elegido.

Pese al inesperado varapalo recibido hace unos días en el Consejo Europeo por el voto en contra de 11 países al texto propuesto por su presidencia temporal, las expectativas de que la situación dé un giro de 180 grados no son muy realistas, fundamentalmente porque no existe una movilización social que haga un contrapeso significativo a la presión ejercida por la industria de los contenidos. El ambiente que se respira es el de la tranquilidad de los que ni se plantean la posibilidad de perder unos derechos que están seguros de que siempre estuvieron ahí y que fueron regalados generosamente. Es decir, el ambiente calmado, despreocupado y escéptico ante cualquier señal de alarma que precede a todo recorte de libertades.

y los múltiples sitios de internet que son réplicas o antecedentes de todos ellos se caracterizan precisamente porque los usuarios no solo leen, ven o escuchan sino que también son los que aportan los textos, los vídeos, las fotos y los audios. Es esa interacción libre entre usuarios la que, con las publicaciones continuas y masivas de estos, crea el contenido completo de esos sitios.

Hasta ahora el legislador europeo consideraba importante preservar ese espacio de interacción que caracteriza a internet y para protegerlo regula la situación del siguiente modo: a los intermediarios que ofrecen un servicio de alojamiento de contenidos aportados por sus usuarios (los ya dichos foros, Facebook, Instagram, etc.,) se les exime de la obligación de supervisar previamente cada uno de los millones de contenidos aportados. De lo contrario no solo supondría un sistema de moderación previo de cada contenido recibido que resulta técnicamente inviable en la práctica, sino que además acaba con la propia naturaleza del servicio, que se basa precisamente en la inmediatez de las publicaciones y en que estas son decididas por sus verdaderos emisores: los propios usuarios. Basta con imaginar un sistema de control previo y constante de los contenidos que se pretenden publicar por los usuarios en sitios como Twitter, Instagram o YouTube para entender hasta qué punto eso acabaría con lo que es esencial en todos ellos.

El control de los contenidos por parte de estos intermediarios se hace hoy en día después de ser publicados. Quien los aloja responderá legalmente por ellos si no los retira con diligencia una vez tengan conocimiento de su existencia, por ejemplo, por ser reportados por usuarios o el propio titular del derecho.

Sin embargo, ese sistema hace que internet permita que millones de usuarios se conviertan en emisores de sus propios contenidos a través de distintas plataformas, lo que no es del agrado, entre otros, de las empresas titulares de los derechos de propiedad intelectual, que prefieren un medio unidireccional como la televisión, en el que hay muchos espectadores y muy pocos emisores a los que poder pasarles la factura mensual por el uso de su repertorio.

Es precisamente ese camino el que emprende el artículo 13 de la Directiva de Copyright, cuando convierte a los intermediarios alojadores de contenidos en proveedores de contenidos y, por tanto, en responsables y emisores de cada uno de ellos. Teniendo en cuenta ese cambio de naturaleza, y por la cuenta que les trae, los servicios que tengan contenidos aportados por sus usuarios tendrán que filtrarlos y supervisarlos porque a todos los efectos será como si los hubieran seleccionado y subido ellos mismos.

Pese a que los grandes propietarios de servicios de alojamiento como YouTube se presenten ahora como defensores de la libertad de expresión con su oposición al artículo 13, el miedo que suscita esa norma surge precisamente de que todos sabemos que su actuación como empresa a la hora de decidir qué contenidos entran se regirá por la pura y simple lógica mercantil y contable, borrando o rechazando la publicación de todo lo que no le merezca el riesgo económico que supone cualquier procedimiento judicial. Contenidos que usen fragmentos de obras intelectuales pero que son completamente lícitos por ser paródicos, educativos, críticos o simplemente inocuos, quedarían fuera precisamente porque a empresas como Google tampoco les importa tu libertad de expresión, sino sus cuentas anuales, y si tienen que decidir entre tus derechos o librarse de un riesgo legal por pequeño que sea, todos sabemos lo que será elegido.

Pese al inesperado varapalo recibido hace unos días en el Consejo Europeo por el voto en contra de 11 países al texto propuesto por su presidencia temporal, las expectativas de que la situación dé un giro de 180 grados no son muy realistas, fundamentalmente porque no existe una movilización social que haga un contrapeso significativo a la presión ejercida por la industria de los contenidos. El ambiente que se respira es el de la tranquilidad de los que ni se plantean la posibilidad de perder unos derechos que están seguros de que siempre estuvieron ahí y que fueron regalados generosamente. Es decir, el ambiente calmado, despreocupado y escéptico ante cualquier señal de alarma que precede a todo recorte de libertades.

Via: Cxt

Deja un comentario

Archivado bajo internet

El vídeo que Endesa no quiere que veas… es su propia campaña de publicidad

No pienses en un elefante”. Con esta frase el lingüista George Lakoff nos derrota siempre: por mucho que nos intentemos deshacer de él, el elefante está ahí, con sus orejas gigantes y su trompa. Lakoff, que ha estudiado las estrategias de comunicación del Partido Republicano de Estados Unidos (cuyo símbolo es, claro, un elefante), sostiene que en cuanto se menciona un marco mental es muy difícil desactivarlo.

Algo parecido debieron de entender los responsables de Endesa cuando retiraron su campaña de publicidad #AhoraYaLoSabes apenas unos días después de haberla lanzado. En ella justificaban que quemar carbón no es tan malo porque hay otras cosas peores. Pero el marco ya estaba activado: si no sabías que Endesa contamina, ¡ahora ya lo sabes! Excusatio non petita, accusatio manifesta. Como tuiteó el entonces director de planificación de la agencia de publicidad Sra. Rushmore:

adrian mediavilla@adrimedia

¿A quién se le ha ocurrido la última campaña de Endesa? Consigue poner en su contra a todo el que no sepa lo contaminante que es su negocio. https://ahorayalosabes.com/centrales-termicas-de-carbon/?utm_source=elmundo 

La campaña fue vista y no vista. Endesa borró el vídeo de YouTube, eliminó la página web, e incluso Agencia 71, la responsable de la campaña, borró los tweets en los que alardeaban de ella. Pero por desgracia para la eléctrica, Greenpeace recuperó el spot y lo volvió a poner online. Así de desatinado lo ha debido de considerar la ONG, archienemiga de Endesa, para reactivarlo y lanzárselo a modo de contracampaña.
Aquí lo podéis ver:

https://storage.googleapis.com/video-gp/ya-lo-sabes.mp4

Via: Homovelamine

Deja un comentario

Archivado bajo Agencia de publicidad, agencia interactiva, curso de marketing, malas practicas

El papel de las agencias en la revolución e-commerce

Conclusiones del debate entre Agencias Interactivas, celebrado en Madrid el pasado mes de noviembre, en el que se analiza el entorno del comercio online.

e-commerce

El ecosistema de las páginas web ha cambiado mucho en los últimos años. Hemos pasado de visitar webs a conectarnos a servicios desde aplicaciones y plataformas que, a diario, congregan miles y miles de usuarios. Esta evolución ha derivado, inevitablemente, en una mutación de sus modelos.

Para analizar este y otros temas relacionados con el e-commerce, diferentes agentes del sector se reunieron, el pasado mes de noviembre en el debate Agencias Interactivas organizado por Emilio Márquez y La Latina Valley.

El encuentro ha contado con el patrocinio de SiteGround y Axicom y con la participación de 67 Pulsaciones, 121PR, Atrevia, Binfluencer, Bellum Media, Edelman, eMarketingMotion, Fanquimia, Kanvas Media, Kreab Worlwide, La Latina Valley, La Torre Wallace, Mediacom, Media Diamon y Tradedoubler.

De la cita se desprenden las siguientes conclusiones:

Los perfiles en las agencias

No existe una diferenciación clara entre agencias digitales actualmente. Todas tocan todos los palos (social media, marketing, publicidad,, etc.) y ninguna termina de especializarse en nada. Al final, el único elemento diferencial de cara a los clientes es el precio: se decantan por la que ofrece el servicio que busca al precio más económico.

Los clientes buscan que hayas tenido clientes en el mismo sector y quieren conocer a los especialistas que van a gestionar el proyecto, en las grandes cuentas además te obligan a que sean empleados.

La especialización sí se está viendo en un sector concreto: influencers. Cada vez es mayor el número de agencias que nacen en torno al mundo de los influencers y de agencias integrales que incluyen este sector en su oferta actual.

Las agencias deben concentrarse en aquello que hacen realmente bien. Es la mejor manera de conseguir negocio en la actualidad.

No obstante, es importante tener una amplia red de contactos para ofrecer a nuestros clientes soluciones en caso de que requieran servicios adicionales. Una agencia puede requerir el servicio de otra experta en una materia para un cliente que lo necesite dentro de una propuesta global.

A la hora de competir con otras agencias para un mismo cliente, es necesario que cada agencia cree valor real a sus propuestas. No se tiene que inventar la rueda, solo ofrecer lo que el cliente necesita y ofrecer soluciones sinceras tipo “tengo estas empresas colaboradoras” que pueden ayudar en el proceso.

Se tiende a abarcar todo, pero ni es el camino ni es lo positivo para los clientes. Los clientes suelen querer el todo en uno, pero las agencias son conscientes de que es algo complicado. Las agencias deben saber educar a los clientes para que asuman que el “todo en uno” no es viable a medio-largo plazo.

Se debe evitar que las agencias se vean como competencias (en la medida de lo posible), sino más como entidades abiertas a colaboraciones. Forjar redes de confianza, encarar situaciones como si fuéramos proveedores, puede favorecer a la creación de un ecosistema válido para el desarrollo del sector.

Una mala práctica que se realiza es ofrecer servicios gratis para fidelizar a los clientes (por ejemplo, en una campaña general, ofrecer gratis social media). Se cree que es la única forma de agarrar al cliente, pero es un error por dos razones: devalúa nuestro producto y devalúa el social media en general.

Es cierto que el cliente decide y tiene la última palabra, pero la falta de consenso entre agencias termina perjudicando en global al sector. Al final del día, el valor del precio (la más barata) decanta más la decisión que el potencial de la agencia.

Cuándo la agencia debe decir que “no”

Cuando el número de agencias convocadas para la propuesta es excesivo. El cliente debe filtrar previamente antes de convocar a las agencias. Debe estudiar a los aliados con los que quiere trabajar según encajen en la marca.

Si la agencia no tiene un buen briefing o las ideas claras con lo que va a presentar, debe ser consecuente y descartar su participación.

Cuando se envía un briefing que no es concreto, se comete un error que termina por desencantar al cliente. Los clientes cada vez están más versados en temas de comunicación, marketing y publicidad. No se pueden enviar mensajes erróneos a los clientes con propuestas imprecisas.

El nivel de velocidad de la petición del cliente también debe llevar a sospechar: cuando el cliente quiere solucionar un problema en un par de meses, la agencia debe plantearse si realmente puede llegar a hacer ese trabajo. Si no se ven posibilidades, es recomendable no aceptar ese cliente (por mucho que duela).

Los servicios más demandados por los clientes
Conocimiento del usuario: a las agencias se les pide que conozcan a los usuarios de las marcas, con integración absoluta dentro de la empresa. A veces se usan los datos para estudiar a los clientes por mera inercia; la marca apuesta por data porque sí, pero no asume cómo debe usarla para sacarle partido.

Los clientes están demandando especialización. Los clientes quieren conocer en profundidad cómo va a trabajar la agencia con su producto, y para ello es necesario un conocimiento milimetrado tanto del mismo de las estrategias.

El modelo de influencers está entre los más demandados en la actualidad. Se está comenzando a madurar en este sector. Ya no es tan de andar por casa: medición, seguimiento de las campañas, análisis de datos, etc. Ya se están creando listas negras de influencers a partir del reporting de las acciones. Hay marcas que extraen los datos de las campañas directamente para evitar fraude.

Influencers en el sector gaming: ha cambiado mucho, ahora se mide todo. La conversión muta de fijo a variable según acciones, seguimiento absoluto de las campañas, análisis de las métricas para definir continuidad, etc.

Las agencias ya no apuestan solo por los macroinfluencers; analizan los microinfluencers que mayor rentabilidad pueden dar.

La compra de medios: es necesario ofrecer información precisa a los clientes para analizar cómo van las ventas. Hay que pensar en modelos de venta a nivel global, no de forma específica.
Los contenidos están ganando mucha importancia entre las marcas: el branded content es una de las tendencias claves en la actualidad.

Instagram como soporte social: una de las tendencias del momento

En comercio electrónico, Google Adwords ha dejado de ser la opción indispensable en favor de los marketplaces, entre los cuales Amazon destaca como lider indiscutible. Se perfila de hecho una nueva situación de dependencia en la que las ventas online dependen casi exclusivamente de este marketplace de forma similar a lo que ocurria hace unos años con los anuncios en el buscador de Google. Para evitarlo, es necesario un análisis exhaustivo de otros marketplaces que diversifiquen el origen de las ventas y eviten esta situación.

El “Registro en Caliente” (Hot Lead) se perfila como otra tendencia al alza, pero es muy costoso respecto al registro tradicional. Se necesita disponer de una infraestructura de call center capaz de responder al cliente en el mismo momento en que deja su teléfono solicitando contactar.

Employer branding: una manera de diferenciarse como marca al alza

La programática es una de las tendencias en las agencias, pero es costoso tanto en infraestructura como en desarrollo. La visión que se le debe dar al cliente es completa y potenciar la transparencia absoluta. Es muy útil para el control de audiencias. Muchos clientes solicitan programática sin saber el coste que puede implicar para las campañas. No se puede hacer programática de bajo coste. Además, a veces se pide programática por mera moda o inercia, sin explicar por qué se quiere, cuáles son los objetivos y qué se buscar conseguir.

Los clientes demandan herramientas de planificación de medios para poder medir resultados directamente: medios, influencers, canales, etc.

Deberes y obligaciones de los clientes

El cliente debe tener claro lo que pide: confianza con la agencia, estudio de mercado (sobre todo en marketplace), al pedir fuentes de tráfico, es importante pedir primero que se orden los activos de la empresa, transparencia en todo el proceso entre agencia y cliente, conexión y sincronización entre equipos, etc.

También se debe potenciar el compromiso entre ambas partes, delimitar objetivos (KPIs) y hacer seguimiento para generar confianza.

Los clientes no tienden a ser justos porque no conocen/admiten aspectos como la cantidad de horas necesarias (y su coste) para llegar a objetivos.

Existen clientes tóxicos que van a las opciones más baratas y no miden las necesidades realistas de sus proyectos. Buscan indicadores cuantitativos más que cualitativos, y no terminan de entender que los segundos son más rentables a medio-largo plazo que los segundos, y repercuten en los primeros.

El concepto de transparencia debe ser bilateral: tanto por parte de la agencia como por parte del cliente. Existe desconfianza de los clientes por los soportes, especialmente por soportes de carácter social. Hay serias dudas sobre la rentabilidad de Facebook y las mediciones al estudiar la conversión real conseguida, especialmente en territorio de ecommerce.

Los clientes deben comenzar a entender que las visitas (los leads) también son positivos para las marcas. Buscan siempre convertir, generar ventas, consumar la transacción con el usuario, y se olvida el valor de los leads.

Para crear un consenso entre clientes y agencias, es necesario que se establezcan medidas de medición apropiadas integrando las campañas en un CRM para establecer un análisis claro, sincero y directo de los resultados.

A pesar del crecimiento en las mediciones y en las técnicas para valorar el resultado de nuestras acciones, siguen existiendo elementos intangibles que no se pueden medir de manera directa (acciones PR, por ejemplo). A los clientes les cuesta entender estos aspectos intangibles que siguen existiendo. Es especialmente notorio cuando a comunicación se la vincula directamente con marketing.

Situación actual de las agencias

Se busca la especialización tanto de temática como de canales y técnicas.

Se sigue trabajando para educar a los clientes a la hora de establecer objetivos.

No es lo mismo realizar una labor de agencia que de consultoría. La segunda suele asociarse a aspectos más técnicos que la primera.

El nombre de “agencias” refleja volumen y “al peso”. Quizás debería ser necesario dar una vuelta de tuerca al nombre para transmitir otro mensaje a los clientes y educarlos en otras necesidades propias.

Las agencias deben estar en reinvención constante para poder ser competitivas tanto entre sí como en relación a las tendencias del mercado.

Se ha vivido una expansión extrema de perfiles profesionales muy jóvenes que han sentado cátedra en marketing digital. A veces de manera acertada, en otras ocasiones en forma de gurús con demasiadas ínfulas.

Via: Marketing Directo

Deja un comentario

Archivado bajo Agencia de publicidad, agencia interactiva, Bellum Media, bellummedia, bminfo, Comercio Electronico